USAER 96 & CAM 59: sensibilizando para construir una Córdoba más empática e inclusiva

En Córdoba hay esfuerzos que quizá no siempre se ven, pero que todos los días transforman vidas.
Entre ellos están el trabajo de la USAER 96 y del CAM 59, instituciones que desde distintos frentes acompañan, orientan y abren espacios para que la inclusión deje de ser un discurso… y se convierta en una realidad cotidiana.
Acompañar para incluir
La USAER 96 (Unidad de Servicios de Apoyo a la Escuela Regular) trabaja hombro a hombro con docentes, familias y estudiantes para que nadie quede fuera del aprendizaje.
Su labor es construir estrategias para que cada niña, niño y adolescente pueda aprender desde sus capacidades, sus tiempos y su manera única de ver el mundo.
“Nuestra función es asesorar a la comunidad educativa… especialmente a quienes enfrentan alguna barrera en su aprendizaje”,
comparten desde el equipo.
Porque la inclusión se construye con acompañamiento, escucha y respeto.
Un laberinto para ponerse en los zapatos de otros
Como parte del Día Internacional de las Personas con Discapacidad, USAER 96 diseñó un circuito vivencial: un laberinto inclusivo donde estudiantes, familias y docentes pudieron experimentar —aunque fuera por un instante— algunos de los desafíos que viven muchas personas.
“Buscamos sensibilizar, hacer conciencia de que somos diferentes… y en esas diferencias debemos ser empáticos.”
Un ejercicio que abre ojos, corazones y conversaciones.
Una caminata que hizo visible lo invisible
Mientras tanto, el CAM 59 organizó una caminata y una charla sobre inclusión, acompañados por alumnas de la Escuela de la Veracruz.
Una actividad que salió a las calles para recordar algo esencial: la inclusión se practica en comunidad.
Con cada paso, niñas y jóvenes enviaron un mensaje claro: todas las personas merecen ser vistas, respetadas y tomadas en cuenta.
Cuando la voz de la sociedad también habla
En el video del evento, una integrante de Fundación Gotas de Amor compartió un mensaje contundente:
“Desgraciadamente aún no hay empatía hacia las personas con discapacidad. Somos ignorados, o son ignorados.”
Sus palabras resuenan porque son verdad. Y justamente por eso existen actividades como estas: para volver a mirar, para reconocer, para humanizar.
Cambiar la mirada: ver lo que sí pueden hacer
Tanto USAER 96 como CAM 59 coinciden en algo profundo:
la inclusión no es enfocarse en las limitaciones, sino en las posibilidades.
En las habilidades.
En los talentos.
En la fuerza y el potencial que cada persona aporta a su comunidad.
Porque la discapacidad no define a nadie. Las oportunidades sí.
Un llamado a Córdoba
La inclusión no empieza en la escuela: empieza en casa… y se fortalece en las calles, en las aulas, en los espacios donde convivimos todos los días.
Córdoba tiene la posibilidad —y la responsabilidad— de ser una ciudad donde todas y todos encuentren un lugar.
Y donde actividades como estas se multipliquen hasta que la empatía deje de ser la excepción y vuelva a ser la regla.
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