Un espacio para hablar, sanar y acompañarse: así se vivió el primer “Círculo Azul” de Neuro Moms

El grupo Neuro Moms llevó a cabo su primera terapia grupal “Círculo Azul” en Córdoba, un espacio creado para que madres y padres de niños con autismo pudieran compartir, desahogarse y acompañarse. Más que un encuentro, fue el inicio de una comunidad que busca construir una ciudad más neuroinclusiva.
Hay caminos que se sienten solitarios, especialmente cuando llegan sin aviso, con dudas, con miedo… y con muchas preguntas.
Así comienza, para muchas familias, el proceso de recibir un diagnóstico dentro del espectro autista.
Pero el pasado 27 de marzo, en Córdoba, algo cambió.

Un círculo que conecta historias
El Club de Leones Cordobés fue el punto de encuentro para el primer “Círculo Azul”, una terapia grupal impulsada por el grupo Neuro Moms, pensada para madres y padres de niños con autismo.
Un espacio profundamente necesario. Un lugar para hablar, para compartir, para soltar.
Y, sobre todo, para recordar algo fundamental: no están solos.
Un grupo que acompaña
Neuro Moms nace precisamente de esa necesidad, de crear comunidad.
De tender la mano a quienes apenas comienzan este proceso, y de abrazar a quienes ya llevan tiempo recorriéndolo.
“Queremos decirles que no están solos… que en este camino nos vamos encontrando.”
Esa idea fue la que se sintió durante toda la jornada.
Madres, padres y familias que, desde sus propias historias, encontraron un punto en común: el deseo de acompañarse.

Compartir también es sanar
Durante el encuentro, las emociones estuvieron presentes: Miedos, dudas, experiencias… todo tuvo un espacio.
Porque hablar de lo que duele también es parte del proceso.
“Gracias por compartir su vulnerabilidad… sé que no es fácil, pero eso nos ayuda a sanar.”
Ese fue uno de los mensajes que marcó el día, y que resume lo que significa este tipo de espacios: un lugar seguro donde uno se puede sentir acompañado.

El inicio de algo más grande
El “Círculo Azul” no fue solo un evento, fue el inicio de algo más.
Una red de apoyo que busca seguir creciendo, generando más encuentros, más espacios y más oportunidades para las familias.
Con el acompañamiento de especialistas y aliados como El Consultorio de Pau, el psicólogo Miguel Yerena y el equipo de Aqua Activa, la jornada se enriqueció con herramientas y orientación para quienes asistieron.

Hacia una comunidad más inclusiva
Este tipo de iniciativas representan un paso importante hacia algo más grande: una comunidad más consciente, más empática y más inclusiva.
Porque la neurodivergencia no es una barrera, es una forma distinta de ver y vivir el mundo, y entenderlo es responsabilidad de todos.
Al final del día, lo que quedó fue claro: Acompañarse hace la diferencia.
Escuchar sana, compartir fortalece, y unirse transforma.
Porque cuando las familias se encuentran… el camino deja de ser solitario.
Y cuando jalamos juntos, también construimos inclusión.

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